sábado, 19 de marzo de 2016

Día de la Poesía








El 21 de marzo celebramos el DÍA DE LA POESÍA.
¡¡¡Enróllate con la Poesía!!!
En el instituto ya llevamos una semana con todo preparado: Rollos y más rollos de poemas cuelgan por doquier frente a nuestro mural conmemorativo. Queremos que te enrolles con la Poesía y que la Poesía te enrolle.


domingo, 7 de febrero de 2016

Día de San Valentín

El próximo 14 de febrero celebramos de nuevo "San Valentín" o el dia del Amor. 
Sobre el Amor se han escrito "ríos de tinta", y de nuevo queremos que estos sean un poco más largos gracias a vosotros. Por eso hemos colocado de nuevo el buzón de los mensajes secretos de amor para que pongáis los vuestros esta semana previa.
Animaos.

tarjeta de felicitación de la década de 1920
Muchos piensan que san Valentín se celebra desde hace poco tiempo y que surgió por el interés de los grandes centros comerciales, pero su origen se remonta a la época del Imperio Romano.
San Valentín era un sacerdote que, hacia el siglo III, ejercía en Roma. Gobernaba el emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras.
El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados). El emperador Claudio II se enteró y como san Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, el emperador lo llamó al palacio. San Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer proselitismo del cristianismo. Aunque en un principio Claudio II mostró interés, el ejército y el gobernador de Roma, llamado Calpurnio, lo persuadieron para quitárselo de la cabeza.
El emperador Claudio dio entonces orden de que encarcelasen a Valentín. Entonces, el oficial Asterius, encargado de encarcelarlo, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín. Lo retó a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y, en nombre del Señor, le devolvió la vista.
Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. De todas formas, Valentín siguió preso y el débil emperador Claudio finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270. La joven Julia, agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos.

lunes, 1 de febrero de 2016

Paz sí

El 30 de enero es el Día de la Paz.
Nosotros también hemos querido sumarnos a reivindicar este espíritu que va y viene con demasiada frecuencia...

martes, 26 de enero de 2016

Whatsapp y un teléfono 901 para que los menores protejan sus datos en Internet



Fuente: ABC

El ministro de Educación firma un convenio con la Agencia Española de Protección de Datos para preservar la intimidad de los jóvenes en las redes sociales



La directora de la Agencia Española de Protección de DatosMar España Martí, y el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, han firmado un convenio marco «para el impulso de la formación y sensibilización de los menores de edad en materia de privacidad y protección de datos, en particular en Internet». Dentro de esta colaboración entre ambas instituciones, figura la apertura de un número de teléfono (901 233 144) y un Whatsapp (616 172 204), que se suman a la dirección de correo electrónico ( canaljoven@agpd.es), en donde menores, padres o profesores pueden consultar cualquier duda referente a la protección de sus datos y de su intimidad en las redes sociales.

Méndez de Vigo inauguró en Madrid la jornada «Confiar en la fuerza de la Educación», en la que en distintas mesas se abordarán temas de violencia de género, grupos vulnerables, ciberacoso, protocolos ante el maltrato entre iguales y formación de la comunidad educativa. De todos los proyectos que los centros o comunidades autónomas, el ministerio recogerá los de mayor éxito «para usar como ejes del futuro Plan de Convivencia en las aulas», confirmaba a ABC Marcial Marín, secretario de Estado de Educación, encargado de clausurar esta tarde el encuentro educativo.


A partir de esas experiencias exitosas, el ministerio elaborará un borrador que trasladará a la Comisión General de Educación para la redacción final del Plan Nacional de Convivencia en las aulas, aunciado por Méndez de Vigo este pasado verano, poco después de sustituir a José Ignacio Wert al frente del Ministerio de Educación. Durante la firma del convenio, Méndez de Vigo anunció también la puesta en marcha de una página web del Ministerio (http://www.mecd.gob.es/educacion-mecd/mc/convivencia-escolar/inicio.html«específicamente dirigida a mejorar la convivencia». Antes de finalizar el acto de la firma del convenio, el ministro quiso lanzar un mensaje a las familias, asegurando que «Desde el ministerio apostamos por la convivencia en las aulas y declaramos la tolerancia cero al acoso».

¿Tu hijo o tu hija te ha dicho que es homosexual? Acompáñalo/a y muéstrale todo tu apoyo



03/03/2014

A pesar de que hoy en día la homosexualidad es un hecho cada vez más aceptado socialmente, para muchas personas representa un problema de aceptación y convivencia social. Especialmente para los más pequeños, a quienes puede costarles aceptarlo y, sobre todo, afrontar la reacción de sus compañeros y familiares.
Muchas personas empiezan a darse cuenta de su homosexualidad durante la adolescencia o incluso un poco antes. A pesar de que la sociedad es cada vez más abierta y tolerante frente a las personas homosexuales, y parece que su aceptación social aumenta, aún hoy día muchas personas viven su condición homosexual como un problema.
En el caso de los adolescentes homosexuales (o preadolescentes) pasan en general por un largo proceso de aceptarse a sí mismos que puede ser largo y difícil. Especialmente, porque algunas veces el entorno no les facilita el proceso de aceptación.
Un adolescente gay siente dificultades para explicar a sus padres la naturaleza de sus sentimientos, y de hecho, antes de hacerlo, es probable que trate de engañar a los demás, y sobre todo a sí mismo. Por ello, es importante que la familia transmita confianza a los niños, y sepa comunicar que siempre ofrecerá apoyo al hijo sea cuál sea su orientación sexual. De este modo, temerán menos comunicarse con los padres y estos podrán ayudarle mejor si el hijo lo precisa. En cualquier caso, cuando los adolescentes explican su homosexualidad a los padres, esperan que la familia les acepte tal y como son.

El momento de conocer la noticia
Por muy preparado que se esté, y por muy sensibles que sean los padres con esta posibilidad, la noticia inicial siempre provoca una sorpresa, y debe ser asimilada. Una reacción típica de los padres puede ser tratar de reinterpretar lo que el hijo les ha dicho, o preguntarle varias veces si está seguro. Es un hecho a evitar, pues por más veces que se pregunte, la realidad no va a cambiar. Los padres deben saber que, en realidad, la homosexualidad es una expresión más de la sexualidad humana, y por lo tanto no es un hecho degradante ni se trata de una enfermedad.
Además, los padres deben comprender que el hijo o hija no ha elegido ser homosexual. Simplemente es una realidad, y tu hijo debe vivir de acuerdo con ella, respetándose a sí mismo, a los demás y tratando de ser feliz y hacer felices a los suyos. En este punto, es importante que tengas presente que la sexualidad no es orientable ni modificable, y tratar de cambiar a un hijo en este sentido es siempre un error.

Culpabilidad y miedos
Puede darse el caso de que los padres se sientan culpables, o incluso que traten de culpabilizar a la pareja. Un hecho que debe evitarse, pues nadie tiene la culpa de la homosexualidad ni, de hecho, existe “la culpa”. Otro sentimiento que puede invadirte si tu hijo te explica su homosexualidad es el miedo a que sea diferente y al trato que puedan darle los demás. Los siguientes tres consejos pueden ayudarte a deshacerte de este sentimiento:
  • Tratad de aprender y crecer juntos como personas, dejando el miedo a un lado. Descubrid poco a poco la nueva realidad y conocedla lo mejor posible. Comprender mejor la realidad de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales elimina muchas de las preocupaciones que los padres pueden sentir.
  • Orienta tu comprensión hacia tu hijo, y observa qué actitudes o palabras pueden herirle.
  • Evita sentir frustración por no haber detectado la homosexualidad en tu hijo. Recuerda que es una realidad que no puede cambiar, así que haberlo sabido antes no te habría permitido impedirlo.
Aceptación de la realidad
Los padres deben llegar a esta fase. Así, la comunicación con el hijo sobre el hecho de su sexualidad les resultará, poco a poco, algo natural y carente de cualquier dramatismo. Una vez más, en este punto, la comunicación se presenta como algo fundamental.
Un hecho importante es reconocer el esfuerzo, y muchas veces, la angustia que habrá tenido que sufrir un hijo para aceptarse tal como es. Que los padres lo admitan es algo que puede ayudarle mucho, así como pedirle disculpas si en algún momento no se le ha prestado toda la comprensión que se le podía dar.
Un punto destacable es no volver atrás, a otros puntos del proceso. Volver a intentar negar la realidad, volver a examinar las posibles causas de la homosexualidad o sentir culpabilidad de nuevo son cosas que pueden hacer que el adolescente no se sienta aceptado nunca. Otra actitud a evitar es la resignación de carácter fatalista (mi hijo es así, no ha podido evitarlo, qué se le va a hacer). Recuerda que una tendencia sexual no es ni una suerte ni una desgracia, simplemente es un hecho con el cual convivir.

Referencia bibliográfica:

El Gobierno pondrá en marcha un teléfono contra el acoso escolar

Educación presentará ante el Consejo de Ministros un plan contra el maltrato en las aulas

Méndez de Vigo (i) en los premios "Una Constitución para todos". el 11 de enero. F. A. EFE

              El Ministerio de Educación ha anunciado este miércoles que a partir de junio habilitará un teléfono de atención para las víctimas de acoso escolar, similar al de quienes sufren violencia machista. El servicio, en proceso de licitación, será gratuito y quienes llamen podrán ser atendidos por expertos en psicología, pedagogía y justicia.
El ministro de Educación en funciones, Íñigo Méndez de Vigo, ha anunciado que el viernes llevará al Consejo de Ministros un plan de actuación contra el acoso escolar que ha cerrado la Comisión de Subsecretarios y Secretarios de Estado.
Méndez de Vigo, quien ha subrayado que es "muy importante la sensibilización de padres, centros escolares y de otros niños", ha explicado que el teléfono gratuito podría ser una línea 900 o bien una de tres cifras.
"Queremos que no haya un grito solitario, que tengan a alguien a quien decírselo y en quien confiar", ha apuntado el ministro sobre un problema que se ha visto agravado por la revolución tecnológica, pues las amenazas o insultos se trasladan del patio del colegio a las redes sociales.
"Hay que denunciar, no tener miedo. No es posible que exista un niño con miedo. En esta lucha están implicados padres, profesores, el Gobierno y las Comunidades Autónomas, que quieren contribuir a que la violencia escolar deje de ser un problema", ha argumentado el ministro.
El titular de Educación ha señalado que este servicio se pone en marcha tras casos como el de Diego, el niño de 11 años de Leganés que se suicidó en octubre, o el de Arancha, una adolescente de 16 años que se lanzó al vacío de su bloque de pisos tras ser víctima de acoso escolar.

lunes, 4 de enero de 2016

...ya llegan los Reyes


El camello cojito

El camello se pinchó 
con un cardo del camino 
y el mecánico Melchor 
le dio vino. 


Baltasar 
fue a... repostar, 
más allá del quinto pino... 
e intranquilo el gran Melchor 
consultaba su "Longinos". 

-¡No llegamos, 
no llegamos 
y el Santo Parto ha venido!. 
-Son las doce y tres minutos 
y tres reyes se han perdido. 

El camello cojeando, 
más medio muerto que vivo, 
va, despeluchando su felpa 
entre los troncos de olivos. 



Acercándose a Gaspar, 
Melchor le dijo al oído: 
-¡Vaya birria de camello 
que en Oriente te han vendido!. 
A la entrada de Belén 
al camello le dio hipo. 
¡Ay qué tristeza tan grande 
en su belfo y en su tipo! 
 
Se iba cayendo la mirra 
a lo largo del camino, 
Baltasar lleva los cofres, 
Melchor empujaba al bicho. 

Y a las tantas ya del alba 
-ya cantaban pajarillos- 
los tres reyes se quedaron 
boquiabiertos e indecisos, 
oyendo hablar como a un Hombre 
a un Niño recién nacido. 

-No quiero oro ni incienso 
ni estos tesoros tan fríos, 
quiero al camello, le quiero, 
le quiero -repitió el Niño. 

A pie vuelven los tres reyes 
cabizbajos y afligidos, 
mientras el camello echado, 
le hace cosquillas al Niño. 
 
Imágenes de María G. Martín


martes, 22 de diciembre de 2015

¡ Felices Vacaciones y mejores lecturas 2016 !

Mural del vestíbulo del IES Hnos. Argensola
Los profesores de la Biblioteca os deseamos que tengáis unas felices navidades y que leáis muchos y buenos libros.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Biblioteca de Padres: artículos de interés IV

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20140414/abci-jose-antonio-marina-201404101504.html

PADRES E HIJOS / ENTREVISTA

 

«Si quiere un hijo miedoso, protéjale y resuelva sus problemas»


CARLOTA FOMINAYACARLOTAFOMINAYA / MADRID

Día 14/04/2014 - 09.58h

 

José Antonio Marina dedica su último libro, «Los miedos y el aprendizaje de la valentía», a padres y profesores

«Si quiere un hijo miedoso, protéjale y  resuelva sus problemas»
ISABEL PERMUY

Que el filósofo José Antonio Marina reconozca que «todos tenemos miedos» puede resultar tranquilizador. Aunque haya un matiz que las personas, según este investigador, deberíamos tener claro. «Hay miedos que nos protegen y miedos que nos destruyen. Estos últimos son nuestros enemigos y como tal hay que declararles la guerra». Esta batalla de Marina está especialmente dirigida a los niños, porque sus miedos, asegura, «pueden llegar a entorpecer su desarrollo». Sobre cómo enseñarles a afrontarlos y vencerlos versa su último libro, «Los miedos y el aprendizaje de la valentía», toda una pedagogía del coraje.
—Dice usted que hay miedos que nos protegen, y miedos que nos destruyen. ¿Por qué a veces consigue dominarnos el miedo?
—Porque es muy astuto, es muy sutil, nos engaña con mucha facilidad. Engaña porque nos presenta como solución justo aquello que hay que evitar, que es la huida. Y con muy buenas razones. Por ejemplo: una persona a la que le da miedo ir a una fiesta, en vez de decir "me da miedo la fiesta", lo que piensa es "si va a ser muy aburrida, para qué voy a ir, además no tengo que ponerme, y encima que bien, porque dan una pelicula en la tele". Acaba no yendo, y su decisión le tranquiliza momentáneamente. Pero la soledad es un antídoto falso contra el miedo social. Falso porque en realidad lo está alimentando. Al miedo hay que tenerle verdadero odio. Hay que declararle la guerra.
—Este libro está dedicado a los miedos infantiles y adolescentes. ¿Qué tenemos que ver los padres en los miedos de nuestros hijos?
—Mucho. Los padres deben intentar no transmitir sus miedos al niño, porque los miedos se copian. Otras veces los niños aprenden los miedos porque se los contamos. Les damos demasiadas advertencias del tipo: «No hagas esto que es muy peligroso», lo que hace que los pequeños vayan teniendo la idea de que viven en un mundo hostil lleno de peligros, donde lo mejor es no salir mucho al exterior. Es decir, si usted quiere un hijo miedoso y vulnerable, protéjale, resuelva sus problemas, déle ejemplos de cobardía... En las familias se aprende el modo de enfrentarse a los problemas, que es un componente muy importante de la valentía. La valentía en realidad significa: «Me molestan los problemas como todo el mundo, pero procuro enfrentarme a ellos». En cambio las conductas de evitación favorecen el miedo. Y muchos niños aprenden las conductas de evitación en sus familias.
—Por contra, ¿qué podemos hacer los padres para criar hijos valientes?
—Lo importante es que el niño no aprenda miedos exagerados o peligrosos para él. Eso se puede conseguir demostrándole que vive en un ambiente seguro, que no todo el mundo es malo, que el mundo es previsible (mediante unos ritmos estables de vida...). También no provocándole experiencias de miedo injustificado, ni asustándolo. Y por supuesto, premiando todas las conductas donde el niño demuestre algo de valentía.
—¿Cómo actuamos, en cambio, cuando detectamos un miedo en nuestro hijo?
—Lo primero es no quitarle importancia. Da igual que sea miedo o que viene lloroso porque no le han invitado al cumpleaños de su amiguito. No son cosas de niños. Para el niño en ese momento es muy importante porque está ocupando toda su conciencia. Es muy conveniente que las primeras palabras que aprenda el pequeño (a los dos o tres años) sean palabras que tengan que ver con los sentimientos, tanto de tristeza como de alegría. En el momento en que puede hablar de ellos, verbalizarlos, comunicarlos... también conseguirá tranquilizarse. Hay que tener en cuenta que el niño se asusta cuando no sabe qué le pasa. Si, definitivamente debemos hablarles y conviene mucho que ellos hablen también de sus miedos. Los padres tienen que tener paciencia para escucharles cuando hablan de esto o de cualquier sentimiento que les perturba. Es importante también que sean conscientes de que cuando tienen la primera noticia de los miedos de su hijo, no es el momento de dar consejos, sino de acogerlo y confortarlo. Cuando esté calmado, podremos hablar de ello. Convendría entonces preguntarle qué solución se le ocurre a él. Los niños tienen ideas estupendas. Además, esta es la forma de enseñarle a afrontar los problemas.
—La timidez y las dificultades en las interacciones sociales de los niños aparecen en su última obra como el problema más frecuente e importante de los menores. ¿Cuáles son los procedimientos para luchar contra esto?
—Los procedimientos para luchar contra la timidez pasan por no sobreproteger al niño, porque eso favorece las conductas de evitación y las premia. También por no colaborar con su miedo, permitiéndole que viva en permanente retirada. Y por intentar corregir las explicaciones que se da acerca de su miedo. Sería conveniente ayudarle a mejorar sus habilidades sociales, favoreciendo las ocasiones de exposición al «peligro» (invitando amigos a casa, animándole a que inicie interacciones, etc). También ponerle pequeñas tareas en las que pueda triunfar y elogiar sus éxitos... Es importante combatir la timidez porque esta priva al niño de uno de los grandes antídotos del miedo, que es la amistad y una buena interacción con sus iguales.

El miedo al colegio

—En «Los miedos y el aprendizaje de la valentía» usted cita el miedo a ir a la escuela de determinados niños como otro gran problema en aumento. ¿De dónde nacen y cuál debería ser aquí el papel del docente?
-De que son niños que anticipan consecuencias desfavorables: los compañeros se van a reir, les van a regañar, no van a saber contestar, voy a ser más torpe que los demás... Por alguna razón, estos chicos detectan algún elemento amenazador donde otros no lo ven. Las dificultades de aprendizaje causan muchas preocupaciones. Algunos niños llegan a hacer novillos porque les da miedo no aprender. Estos miedos se podrían achacar a una mala acción del docente. Lo más importante es que estos no caigan en esa tentación de utilizar el miedo, porque es muy fácil hacerlo. Los docentes tenemos que estar alerta porque con frecuencia los niños salen de la escuela sabiendo con certeza para qué no sirven, pero sin tener una idea clara de sus fortalezas. Y eso puede provocar un sentimiento crónico de no poder enfrentarse a los problemas. Con mucha frecuencia se utiliza el miedo como herramienta pedagógica pero la escuela tiene que ser un ámbito alegre y un ámbito de confianza. Esto no se nos debe olvidar nunca.

«El mayor miedo de los adultos es a la evaluación de la mirada ajena»


Marina apunta «al miedo a la evaluación o a la mirada ajena, al que estará pensando el otro de ti, a defraudar», como el problema que más afecta a los adultos. Eso, indica este investigador, «es lo que hace que muchas personas no se atrevan siquiera a ir a comer en público, o a pedir un aumento de sueldo, o a reclamar el dinero que hace tiempo le prestamos a un amigo. Esto en algunas personas llega hasta extremos inconcebibles. Les da vergüenza protestar en una tienda, aunque les hayan cobrado de más. No son miedos patológicos pero son miedos que dificultan mucho la vida».

Biblioteca de Padres: artículos de interés III

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http://icons.el-mundo.net/elmundo/row.gifTRIBUNA EDUCACIÓN
En defensa de los adolescentes
  • El autor defiende que si bien la infancia temprana es una época de especial sensibilidad para el aprendizaje, es en la adolescencia cuando las personas desarrollan sus grandes capacidades sentimentales e intelectuales.

JOSÉ ANTONIO MARINA


LOS PSICÓLOGOS conocen muy bien el fenómeno de las self-fulfilling prophecies, las profecías que se cumplen por el hecho de enunciarlas. Si digo a alguien con la suficiente constancia que es un inútil, posiblemente acabará siéndolo. En educación hablamos del efecto Pygmalión: las expectativas que tenemos sobre los alumnos influye decisivamente en los resultados de esos alumnos. Durante decenios se ha hablado de la crisis de la adolescencia, de la inevitabilidad de las conductas irresponsables, de la falta de madurez de los adolescentes y estos se han convencido de que eso es lo que esperamos de ellos. Y nos obedecen. Con ello se granjean una mala prensa. Abundan libros apocalípticos del estilo de ¡Socorro! ¡Tengo un hijo adolescente!, Mi adolescente me vuelve loco, Esos adolescentes que nos dan miedo, La vida desordenada, Manual para padres desesperados con hijos adolescentes o No mate a su hijo adolescente. Uno de los libro mas completos en español sobre adolescencia lleva como subtítulo Riesgos, problemas y trastornos. En una encuesta española sobre la opinión que tienen sobre los adolescentes madres, padres, educadores y personas mayores, la adolescencia se relaciona con promiscuidad, nocturnidad, malas relaciones familiares, drogodependencia, conductas antisociales. ¡Qué reputación! Para colmo de males, casi siempre que los adolescentes aparecen en los medios de comunicación es en relación con alguna situación problemática. Michel Fize piensa que «repetir tanto que la adolescencia es un problema induce en los jóvenes una actitud que viene a corroborar la imagen que se les envía».

Sin embargo, según el informe La Juventud en España, los adolescentes están mayoritariamente satisfechos con su vida. El nivel de satisfacción (una media de 7'6 en una escala de 1 a 10) se sitúa por encima de la media europea (7'3). Otras encuestas indican que la familia es el valor más importante para chicos y chicas y que, por regla general, la convivencia es buena. La concesión del premio Nobel de la Paz a una adolescente -Malala, la niña que estuvo a punto de morir por querer ir a la escuela- indica hasta qué punto estamos infravalorando la responsabilidad, la capacidad, el talento de los adolescentes. Los mejores expertos en esta edad nos lo están diciendo. Robert Epstein acaba de publicar un libro -Teen 2.0- acusando a los adultos de estar «infantilizando» a los adolescentes. Bernard Stiegler nos reprocha que les hayamos empujado a un consumismo feroz. William Damon, director del monumental Handbook of Child Psychology, de la editorial Wyler, afirma que al rebajar nuestras expectativas hacia ellos les estamos condenando a la mediocridad. Mihály Csíkszentmihályi habla de sus potencialidades en Talented Teenagers. Todos ellos creen que debemos cambiar nuestro modo de interpretar la adolescencia. Los adolescentes son mucho más capaces de lo que pensamos.

La neurología ha venido a confirmar esta nueva idea de la adolescencia. Ha descubierto que el cerebro adolescente sufre un profundo rediseño, que convierte esta edad en un período fundamental para el aprendizaje. Aumenta su eficiencia y rapidez, integra múltiples funciones, se desarrollan los lóbulos frontales, que son los órganos de la planificación y la decisión, se reconfiguran las sinapsis. Como dice una neuróloga especializada en el tema, Linda Spears, «es tal vez la última gran oportunidad para costumizar el propio cerebro», es decir, para diseñarlo de acuerdo a nuestros planes. Los neurocientíficos especializados -como Sarah-Jaynes Blakemore- insisten en que muchas de las conductas que atribuimos a la adolescencia no tienen su causa en la llamada «invasión hormonal», en lo que Spears llama «el mito de la furia hormonal», sino en la profunda remodelación del cerebro. El niño había aprendido a conducir un ciclomotor y se encuentra al volante de un Ferrari: su cerebro. Y un motor de tanta potencia es admirable, pero exige aprender a conducir de nuevo.

Durante décadas hemos estado diciendo que la gran época del aprendizaje era la primera infancia. «Los tres primeros años duran toda la vida», decía un lema que hizo fortuna. Ahora ya sabemos que esto no es así. Aprendemos durante toda la vida. Sin embargo, hay dos épocas de especial «sensibilidad cerebral para el aprendizaje»: la infancia temprana y la adolescencia. Estamos cuidando la primera, porque el mensaje ha calado en la sociedad. Por desgracia, no ha sucedido lo mismo con la segunda. De tanto insistir en lo problemático de la adolescencia, no hemos explotado su formidable capacidad. Por eso he emprendido una campaña en defensa del talento adolescente. Es el momento en que las personas desarrollan sus grandes capacidades de actuar, que ejercerán durante el resto de su vida. Es la edad en que aprendemos a tomar decisiones y, de hecho, tomamos algunas que influirán en toda nuestra vida. Debemos aprovechar esta irrepetible oportunidad educativa, que ahora estamos despilfarrando. El talento no está antes, sino después de la educación, y si tomamos en serio que durante la adolescencia se desarrolla el talento, maltrataríamos a nuestros jóvenes si no la cuidáramos. Y no lo estamos haciendo. La adolescencia se ha ampliado en nuestra cultura para evitar que los niños entraran demasiado precozmente en el mundo del trabajo. Esa ampliación tenía un motivo estrictamente educativo. Sin embargo, una vez tomada tan justa decisión no sabemos como educarlos.

El viejo paradigma de la adolescencia está cambiando. Tanto UNICEF como el Banco Mundial han advertido que la educación de la adolescencia es la que asegura el progreso. Acabo de hacer una revisión sobre nuevos métodos de educación positiva de los adolescentes para el Centro Reina Sofía para la Adolescencia, y en la Universidad de Padres los hemos puesto en práctica. La pedagogía adolescente es diferente a la pedagogía infantil. Podemos dirigir el aprendizaje del niño, pero tenemos que conseguir que el adolescente tome las riendas de su aprendizaje, se haga cargo de los mandos. ¡Pero si eso es lo que nos está pidiendo a todas horas! La búsqueda de la propia identidad, la necesidad de independencia, la negociación con la propia infancia, el establecimiento de nuevas relaciones familiares, no son sino manifestaciones del cambio neuronal del que les he hablado. También lo es la asunción de responsabilidades, cosa que nos resulta difícil de comprender.

Y LA PRIMERA responsabilidad es la de definir su personalidad. Carol Dweck, de la Universidad de Stanford, recomienda explicarles el nuevo paradigma -más exigente pero más optimista- a los adolescentes. Hacerles conscientes de que es la época en que pueden ampliar sus posibilidades. Saber que pueden mejorar su inteligencia, gestionar mejor sus sentimientos, cambiar aspectos de su personalidad, produce en los alumnos una productiva euforia. Su ansia de libertad se concreta entonces en liberarse de limitaciones y miedos personales injustificados. Martin Seligman, Angela Duckworth y Cyril Feurstein proponen programas sectoriales que podemos aprovechar. Es conveniente también contarles las historias de adolescentes que han hecho cosas importantes, y que no son niños prodigio, sino niños que han aprovechado la energía de su edad, y han sabido desarrollar una pasión. Malala, la pasión de aprender. Richard Branson, el fundador de Virgin, la pasión de emprender. Lauda Dekker, la navegante que dio la vuelta al mundo en solitario a los 14 años, la pasión por navegar. Susan Polgar, la pasión del ajedrez, y en muchos niños y jóvenes la pasión solidaria que los llevó a fundar minúsculas ONG, que después triunfaron.
Espero que esta nueva idea de la adolescencia, más vigorosa, exigente y optimista, penetre en nuestro sistema educativo, que vive horas de impotencia ante esa edad. De lo contrario, estaremos perjudicando a nuestros adolescentes. Mientras llega ese momento, se la cuento a ustedes, para que nos ayuden a cambiar el modelo. 

Pueden encontrar más información en www.universidaddepadres.es


José Antonio Marina es filósofo.