miércoles, 28 de abril de 2010
Un libro (José Manuel Puértolas Solís, 2º Bachillerato)
jueves, 22 de abril de 2010
Sextvs declarat amorem= Sexto declara su amor
SEXTVS AMOREM DECLARAT
Tunc puer animo audaci dixit: “Aemilia, mea vita, felicem diem natalem tibi dico. abhinc sedecim annos nova stella in caelo refulsit. Aemilia nata erat. sed ei mihi! simul labores gignebantur. equidem Cupidines amorem sagittis ferunt, aliae aureae, aliae plumbeae. olim Amor Apollinem transfigit aurea sagitta. Daphne autem plumbeam sagittam tulit ( nunc fabula viget ). Venus a Cyterea insula huc pervenit; Venus Cyprum deseruit et in te ruit. serva Briseis niveo colore Achillem prius moverat. ita quondam Catullus Lesbiam amaverat. ita Cynthia hodie a Propertio amatur. itemque Tibulus Deliam Ovidiusque Corinnam (amavit). amore tuo captus sum in theatro. ad frontem errabant sparsi capilli… deliciae meae! fateor: ab imo pectore te amo. quare? tu es candida, longa, recta. omnes Veneres te colunt. in capite tuo Venus, in facie tua quoque Venus est, et in tenui corpore et in cervice rosea et in cereis bracchiis. Aemilia, tu es pulcherrima. iuvat igitur perire eximia forma tua. en fulvum flosculum! amorem meum significat.”
Sic fatur. tandem siluit puer. umor in genas furtim labitur. Aemilia duobus digitis rosam fert. Sextum adspiciebat, paululum ridebat.
SEXTO DECLARA SU AMOR
Entonces el joven con ánimo audaz le dijo: “Emilia, vida mía, te deseo un feliz día de tu cumpleaños. Ya hace 17 años que refulgió en el cielo una nueva estrella: había nacido Emilia. Mas ¡ay de mí!, al mismo tiempo se originaban mis sufrimientos. Ciertamente, Cupido trae el amor con saetas, unas de oro, otras de plomo (1). Antaño Amor traspasó con una áurea saeta a Apolo, en cambio a Dafne le llevó una de plomo, (incluso ahora sigue vigente el mito). Venus vino aquí desde la isla de Citerea; Venus (2) abandonó Chipre y se precipitó sobre ti. La esclava Briseida (3) con su níveo color había conmovido antes a Aquiles; así en otro tiempo (4) Catulo había amado a Lesbia; así hoy es amada Cyntia por Propercio, y de la misma manera Tibulo amó a Delia y Ovidio a Corinna. Por tu amor fui hecho prisionero en el teatro; junto a tu frente se alborotaban tus cabellos sueltos,… ¡mis delicias! Lo confieso: te amo desde lo más profundo de mi corazón. ¿Por qué? Tú eres buena, generosa, honrada (5a). Todas las Venus te honran: en tu cabeza está Venus, en tu rostro también, y en tu delicado cuerpo y en tu rosado cuello y en tus brazos de cera (5b). Eres hermosísima, Emilia. Así pues, por tu elegante figura no me importa morir. Toma esta florecilla amarilla: es una prueba de mi amor”.
Así habla. Finalmente el joven guardó silencio. Unas lágrimas se deslizan furtivamente por sus mejillas. Emilia lleva la rosa con dos dedos. Miraba a Sexto, sonreía un poco.
(1) – El juguetón y cruel Eros/ Cupido, hijo de Venus/ Afrodita, se entretenía así: La flecha de oro provocaba el enamoramiento, en cambio, la de plomo, el rechazo.
(2) – Venus era diosa de la belleza, personificada aquí en la joven Emilia. [cfr. la nota (5)].
(3) – Se refiere a la esclava de Aquiles que le arrebató luego Agamenón, rey de Esparta, haciendo que aquel se retirase de la guerra de Troya, hasta la muerte de su amigo Patroclo a manos de Héctor, que hace que vuelva al combate.
(4) – Los nombres de Catulo, Propercio, Tibulo y Ovidio se corresponden con el de poetas líricos o elegíacos latinos con sus respectivas amadas.
(5) – El asíndeton da rapidez (5a), mientras el polisíndeton (5b) ralentiza el relato: en este caso parece que el joven se quede extasiado contemplando la belleza de Emilia.
viernes, 16 de abril de 2010
Un libro (Álvaro Sahún, 2º de Bachillerato)

La metamorfosis, de Franz Kafka
miércoles, 14 de abril de 2010
Suicidio de la reina Dido
Hauriat hunc oculis ignem crudelis ab alto
Dardanus, et nostrae secum ferat omina mortis (1)”.
Dixerat, atque illam media inter talia (2) ferro (4)
conlapsam aspiciunt comites ensemque cruore
spumantem sparsasque manus (3). It clamor ad alta
atria: concussam bacchatur Fama (5) per urbem (2).
Lamentis gemituque et femineo ululatu
tecta (4) fremunt (3), resonat magnis plangoribus aether,…
miércoles, 7 de abril de 2010
Un libro (María Ester de Val, 1º ESO)
Skulduggery Pleasant, de Derek Landy (Ediciones SM, 2007).
Stephany era una niña normal hasta la muerte de su tío, Gordon Edgley, que le dejó su casa y su dinero. El día del entierro fue el día en el que Stephany conoció a Skulduggery, un hombre muy extraño que resultó ser un esqueleto viviente. Con él Stephany vive muchas aventuras a lo largo del libro, intentando evitar que Serpine, el malo, se hiciera con el cetro. El cetro era el objeto más poderoso del mundo, con el que los antiguos, sacaron a los sinrostro del planeta. Serpine quería el cetro para devolver a los sinrostro al planeta. Para eso tendría que adueñarse del libro de los nombres, que servía para dominar a cualquier persona, pero ese libro estaba protegido por los mayores, que eran los magos más poderosos. Serpine consiguió matar a los mayores, pero Skulduggery y sus compañeros, Stephany, China, Bliss, Abovinable y Tanith, consiguieron vencerle y destruir el cetro y el libro para que no hubiera más problemas.
Uno de los párrafos que más me ha gustado es el último del libro donde Stephany aprende a hacer magia:
"Stephany chasqueó los dedos e hizo aparecer una pequeña llama en la palma de la mano. Observó durante un momento como oscilaba y titilaba y luego miró a Skulduggery sonriente.
-Magia -dijo él."
Un libro (Carmen Climente Brun, PAS)
Todos conocemos el vertiginoso salvajismo que los nazis emplearon en exterminar al pueblo judío.

Y aunque algunos verdugos lograron encontrar una justificación o anestesiar su conciencia, otros no pudieron eludir, en su propia carne, los efectos psicológicamente más perturbadores de aquellos actos en los que de un modo u otro tomaron parte y, en palabras del autor, tuvieron que "penetrar en ese minuto pavoroso en que todo hombre debe rendir cuentas con la eternidad o con la pura nada."
Menéndez Salmón, con mirada desapasionada y lenguaje, en ocasiones rebuscado, nos presenta a uno de esos hombres. Otra víctima.
Una buena novela con un final mejor aún.